Cuello sin arrugas




Su fragilidad se manifiesta con una pérdida temprana de humedad, las fibras elásticas se van rompiendo, se altera la microcirculación y, todo ello, provoca que aparezcan las arrugas en collar o “anillos anuales” o “anillos de Venus” y el descolgamiento del contorno facial.

Hay que tratar la piel del cuello y escote con los mismos cuidados que tenemos con el rostro.La crema de día y de noche que utilizamos para el rostro, la usaremos también para el cuello y escote aplicándola en suaves masajes. Usar semanalmente mascarillas a base de plátanos, patatas o tomates, ya que contienen biotina.

Los tratamientos de protección intensiva a base de aceites esenciales, con ampollas de extractos vegetales mejoran mucho si se combina con la estimulación con láser.
La penetración de las sustancias activas es más eficaz con masajes o corrientes galvánicas.

Para que la piel se mantenga tersa y con buen color dirigir la ducha a presión durante unos minutos hacia cuello y escote alternando agua fría y caliente.

Dar un masaje con una esponja vegetal (no utilizar guante de crin por ser demasiado duro). El masaje del escote darlo con movimientos circulares y el del cuello de abajo a arriba, nunca en sentido horizontal. Aplicar luego una capa de miel y esperar unos minutos. Volver a ducharse con agua tibia.
Aplicar de vez en cuando abundante cantidad de crema nutritiva y luego cubrir el cuello con un pañuelo húmedo durante 20 minutos.

Cuando aparezcan los primeros signos de envejecimiento, tratar cuello y escote con productos cosméticos específicos para reparar de la mejor manera los daños que sufre la piel con el tiempo. Si ya existen arrugas, utilizar un cosmético antienvejecimiento (antiarrugas, antiflacidez y antimanchas). Para aplicar las cremas lo haremos con movimientos circulares ascendentes, desde el pecho hasta el cuello y barbilla.Nunca tiraremos de la barbilla hacia abajo, ya que contribuiríamos a aumentar la flacidez.


Ejercicios

Si de ejercicios se trata, el cuello es una parte de nuestro cuerpo que muchas veces dejamos de lado. Sólo le prestamos atención cuando notamos alguna molestia, o nos sentimos con una contractura.

Si bin en muchos deportes es fundamental tener un cuello fuerte, en la vida cotidiana, éstos músculos junto con la cabeza necesitan ser lo suficientemente fuerte para evitar molestias cervicales, contracturas y otros problemas. Demasiadas horas delante del ordenador, una postura incorrecta al escribir, dormir en una posición incómoda... son algunas de las actividades cotidianas responsables del dolor cervical o de cuello. Todo esto se relaciona con la tensión muscular .

Pues bien, la idea es que te ayudemos a que lo puedas ejercitar para que no sufras inconvenientes en tu rutina de ejercicios del resto del cuerpo.

Estos ejercicios sirven tanto para elongar y estirar nuestro cuello, como para fortalecerlo. Los ejercicios de fortalecimiento del cuello mejorarán tu postura, ya que un cuello fuerte es el mejor sostén mantener la cabeza en su lugar exacto.

El objetivo es ejercitar los músculos sin mover el cuello. Para conseguirlo, es necesario oponer resistencia utilizando las manos.

Existen tres tipos de ejercicios que puedes realizar. Son muy prácticos ya que los puedes realizar tanto en el trabajo, como en tu casa o en el gimnasio, por supuesto.
Debes hacer sesiones de 10 minutos, una o dos veces por semana, con 2 series de 12 a 15 repeticiones de cada ejercicio.
Advertencia: Es muy probable que al principio sientas dolor al realizar estos ejercicios, esto normal, y poco a poco irás notando alivio y lograrás realizarlos sin sentir nada.

Ejercicios para fortalecer

1. Flexión frontal
Siéntate con la cabeza vertical y presiona con las manos sobre la frente mientras haces fuerza con la cabeza para llevarla adelante.
Comienza con la frente mirando hacia el techo y avanza la cabeza hasta que quede casi horizontal orientada hacia abajo.

2. Flexión lateral
Apoyando la mano en la sien, trata de llevar la cabeza hacia el hombro ofreciendo resistencia con el brazo.
El movimiento ha de ir desde la vertical hasta que la oreja queda prácticamente apuntando hacia el techo.
No te olvides de hacerlo también hacia el hombro contrario.

3. Flexión posterior
Ponte las dos manos sobre la parte alta de la nuca y presiona adelante con los brazos mientras desplazas la cabeza atrás.
Vas a tonificar los músculos de la zona cervical.

Los ejercicios para fortalecer los músculos del cuello no sólo contribuyen al estiramiento de esta parte de tu cuerpo, sino que también, mediante la relajación, te ayudarán a liberar las tensiones y el estrés. Podemos hablar entonces de una sesión de gimnasia para el cuello ideal para deshacerse de la contractura muscular cervical.

Ejercicios para estirar

-Colocar la mano derecha en la oreja izquierda pasando el brazo por encima de la cabeza y manteniendo los hombros firmes. Impulsar la cabeza hacia la derecha, nunca hacia arriba. Mantener medio minuto y repetir con el lado contrario.

-De pie y de espaldas a la pared con talones cintura y espalda pegados a ella, exhalar aproximando lo más posible a la pared la parte posterior del cuello.

¿Cómo puedo evitar los dolores posturales?

-Hay que mantener el cuello en el mismo eje de la espalda. Por esta razón la almohada debe ser fina para no causar una excesiva flexión del cuello hacia arriba. No utilizar almohada provoca que esté en hiperextensión lo que también es nocivo para las vértebras cervicales.

-Evitar dormir boca abajo: Esta postura provoca que se modifique la curvatura normal de la columna y exige tener el cuello girado para poder respirar.

-Cambiar cada tanto de posición. Es lo ideal pero no puede controlarse al dormir, pero sí hay que ocuparse de utilizar un colchón firme y recto pero lo suficientemente mullido como para adaptarse a las curvas naturales de la columna cuando varía de posiciones.

- Utilizar técnicas de relajación y ejercicio regular para prevenir estrés y tensión indeseables en los músculos del cuello.

- Aprender los ejercicios de estiramiento para el cuello y la parte superior del cuerpo. El estiramiento se recomienda todos los días, especialmente antes y después del ejercicio. Un fisioterapeuta puede ser de mucha ayuda en este aspecto.

-Si la persona tiende a sufrir de dolor cervical por el ejercicio, se debe aplicar hielo en el cuello después de la actividad física.

-Asegurarse de adoptar una buena postura, especialmente al sentarse frente a un escritorio la mayor parte del día, manteniendo un apoyo en la espalda. El monitor de la computadora se debe ajustar al nivel de los ojos, con lo cual se evita tener que mirar continuamente hacia arriba o hacia abajo.

-Si la persona trabaja con una computadora, debe estirar el cuello cada hora más o menos.
-Utilizar un juego de audífonos cuando se está al teléfono, especialmente si el hecho de responder o usar éste aparato es parte principal del trabajo.

-Al leer o digitar documentos en el escritorio, se recomienda colocarlos en un sujetador de documentos levantado, de tal manera que queden a nivel del ojo.

-Evaluar las condiciones de sueño. Asegurarse que la almohada esté brindando el apoyo apropiado y cómodo para el cuello y la cabeza, y es probable que se requiera una almohada especial. Así mismo, se aconseja verificar que el colchón sea lo suficientemente firme.

Mascarillas

Aparte de los ejercicios, las mascarillas caseras también son efectivas para las arrugas porque ayudan a estimular la producción de colágeno y nutren la dermis.

Mascarilla de aloe vera y pepino: licua ambos ingredientes, añade aceite de oliva y mezcla muy bien. Aplica a modo de tónico varias veces por día dejando actuar por 15 minutos.

Mascarilla de aguacate: pisa el aguacate hasta conseguir un puré, seguidamente agrega unas gotas de zumo de limón. Unta a diario el rostro y cuello previamente higienizados y deja actuar por 15 minutos.

Mascarilla de zanahorias: procesa dos zanahorias con unas gotas de de zumo de limón y algunas cucharadas de yogur natural. Aplica sobre el cuello y rostro, deja actuar por 20 minutos y aclara con agua fresca.

CONOCE TU PIEL


La piel no es sólo el envoltorio de todo el cuerpo sino uno de sus principales órganos, el mayor de todos ellos, por lo que requiere unos cuidados especiales. Saber de qué elementos está compuesta y cómo funcionan permite acertar con el mejor tratamiento.

La piel tiene tres capas perfectamente diferenciadas: La exterior, llamada epidermis, que sirve de barrera natural al cuerpo y constituye el principal medio de refrigeración y ventilación; La intermedia o dermis, que contiene un rico plexo de vasos sanguíneos, terminaciones nerviosas, vasos linfáticos, glándulas sudoríparas, células grasas y los folículos pilosos; y la más interna, llamada hipodermis o tejido celular subcutáneo, que contiene el tejido graso, los vasos sanguíneos y linfáticos y actúa como un colchón que protege todos los más órganos.

Envejecimiento cutáneoLos científicos afirman que el envejecimiento de la piel tiene lugar en el tejido de la dermis, formado en un 70% de colágeno. De esta proteína tenemos 2 tipos: uno soluble y otro insoluble. El soluble es el característico de la piel joven, con moléculas muy dinámicas capaces de desplazarse, dando la posibilidad a la piel de absorber humedad.Cuando la piel envejece las moléculas de colágeno tienden a "cruzarse" y se forma el colágeno insoluble. El tejido conectivo pierde su capacidad de absorber humedad y la piel se vuelve seca, arrugada y envejecida. Los últimos avances científicos han proporcionado cremas con colágeno soluble, "Soluble collagen", que puede ser absorbido por la piel. Aunque éste difícilmente llega a la dermis, es capaz de regenerar la epidermis eliminando el aspecto seco y envejecido.
La epidermis, es la encargada de
Una capa basal formada por una sola fila de células que se denominan queratinocitos. Aquí es donde las células epidérmicas se multiplican por mitosis sucesivas. El proceso de maduración de los queratinocitos se llama la “queratinización” (las células llegan a la capa córnea y se desprenden). Luego se encuentran los melanocitos que contienen los melanosomas, los cuales sintetizan un pigmento, la melanina, responsable de la coloración de la piel y de los cabellos.
El cuerpo mucoso de Malpighio, formado por 4-8 capas de células; supone la mayor parte del espesor de la epidermis. También se encuentran aquí las células de Langerhans, con función inmunológica.
La capa granulosa, constituida por 1-5 estratos de células que contienen proteínas en su citoplasma.
El estrato lúcido, formado por una sola fila de células aplanadas con muchas proteínas ligadas a fosfolípidos en su citoplasma.
La capa córnea, constituida por varias capas de células que se adhieren entre ellas y sobreviven un tiempo en la superficie de la epidermis, constituyendo un film protector y resistente. Estas células han perdido su estructura vital, son células muertas que terminan desprendiendose.

La dermis
Es considerada la parte fundamental de la piel porque es donde se encuentra la gran reserva de agua y constituye el auténtico tejido de sostén de la piel gracias a su estructura fibrosa. Es también el lugar de expansión de las redes vasculares y nerviosas y el terreno en el que se alimentan los anexos pilo-sebáceos y sudorales. Consta de dos zonas: la dermis superficial, en la cual se realizan los intercambios nutritivos con las capas profundas de la epidermis, y la dermis reticular, tejido conjuntivo fibrilar en el convergen multitud de terminaciones nerviosas, capilares y proteínas fibrosas.

La hipodermis
Separa la dermis de las partes profundas y de los músculos subyacentes. Está constituida por un tejido adiposo. En él, las células grasas están organizadas en lóbulos adiposos separados entre sí por tabiques de fibras de colágeno que sirven de paso a los nervios para llegar a la dermis. La hipodermis confiere a la piel una gran flexibilidad, un aislamiento térmico eficaz y constituye una reserva nutritiva para el organismo.

Funciones de la piel
Función barrera frente a la entrada y salida de sustancias: impide la entrada de sustancias nocivas para el organismo y la salida de sustancias imprescindibles para el buen funcionamiento del cuerpo humano.
Función barrera frente a las agresiones mecánicas (la dermis puede soportar fuerzas de comprensión y estiramiento), térmicas (la piel capta los cambios ambientales e informa de ellos al sistema nervioso central, para que ponga en marcha sus mecanismos), eléctricas (el estado córneo seco es un mal conductor de la electricidad) y ultravioletas (los organismos se han adaptado a las radiaciones solares mediante la formación de melanina, aunque ciertas radiaciones ultravioletas consigan penetrar y lesionar las células cutáneas).
Función barrera frente a la entrada de microorganismos.